En este artículo, Forbes aborda los riesgos y retos que plantean la creciente disponibilidad y las capacidades de los drones, incluido su potencial uso con fines terroristas en eventos a gran escala como los Juegos Olímpicos. Bob Blumenscheid, director sénior de marketing de productos de Digi International, explicó lo importante que es para los fabricantes y operadores de drones integrar medidas avanzadas de ciberseguridad. «En eventos de esa magnitud, los drones se utilizan para todo, desde la supervisión de multitudes y la retransmisión hasta la logística y la respuesta a emergencias. Cada dron, e incluso su controlador, es un ordenador conectado, lo que significa que puede ser pirateado, falsificado o secuestrado si no se protege adecuadamente», afirmó Blumenscheid. «En eventos que se celebran en múltiples sedes, como los Juegos Olímpicos, la complejidad aumenta, pero el principio es el mismo: cada dron debe demostrar que es legítimo, que ejecuta software de confianza y que se comunica a través de canales verificados».